Manteca de karité sin refinar, 150 g
La manteca de karité sin refinar es un clásico en el cuidado natural de la piel. Es un ingrediente multifuncional que se puede usar en cualquier parte del cuerpo y el cabello. La manteca de karité puede ser utilizada por cualquier persona. La recomendamos especialmente para personas con piel muy sensible, propensa a alergias y aquellas con dermatitis atópica. También es perfecta para la piel exigente de las futuras mamás, asegurando una hidratación y elasticidad adecuadas de la piel de su abdomen. También es indispensable en el cuidado diario de la piel muy delicada de nuestros pequeños.
La manteca de karité es una materia prima con muchas propiedades maravillosas. Es rica en ácidos grasos insaturados, vitaminas A y E, fitoesteroles y antioxidantes. Tiene una alta afinidad por la capa lipídica de la epidermis. Protege y fortalece el cemento intercelular del estrato córneo. Nutre, hidrata y regenera perfectamente la piel seca, dañada y deshidratada. Es una materia prima excepcionalmente suave que no causa irritación. Posee propiedades calmantes y suavizantes, acelerando la regeneración de la piel dañada. Es un producto increíblemente multifuncional. Al calentarlo en las manos, se vuelve flexible, facilitando su aplicación. Puede usarse en cualquier parte del cuerpo, especialmente donde la piel está excesivamente seca y dañada. Es un sustituto ideal para la loción corporal y la crema de manos y pies. Hidrata, tonifica y suaviza la piel. La protege de los efectos dañinos del frío, el viento y el sol. ¿Tienes el cabello seco y encrespado? Prueba la manteca de karité para controlar las puntas o úsala como mascarilla acondicionadora. Tu cabello lucirá brillante, fuerte y nutrido.
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