Desodorante en crema suave de vainilla y palmarosa 60 ml
El desodorante en crema suave de vainilla y palmarosa es otra excelente (¡por supuesto!) versión de nuestro superventas. Al crearlo, logramos tenerlo todo: es suave con la piel, pero muy efectivo (contrario a las preocupaciones de quienes piensan que sin bicarbonato de sodio, un desodorante natural no durará mucho). ¡Magia! Hemos reemplazado el bicarbonato de sodio con otros ingredientes responsables de absorber la humedad y mantener una sensación de frescura. Esto crea un desodorante que es suave incluso para las pieles más sensibles, pero igual de efectivo que su versión clásica. Es importante destacar que no tienes que preocuparte por usarlo incluso después de afeitarte. Envasado en un frasco de vidrio, el desodorante es suave como el terciopelo y agradablemente cremoso; se extiende y absorbe fácilmente. Solo una pequeña cantidad (comparable a un guisante) es suficiente para cubrir la piel de las axilas. Es importante recordar usar menos desodorante en cada aplicación. Una capa más fina se absorberá más rápido, por lo que hay muchas menos posibilidades de que queden restos de crema en la ropa. Esto también aumentará la eficacia del desodorante. Un tarro de crema puede durar hasta 4 o 5 meses con uso diario. Este cosmético es único no solo por su eficacia y su agradable aroma, sino también (y quizás sobre todo) por el mensaje que transmite: ¡Hazte la prueba! Hace dos años, una de nuestras clientas nos escribió con una breve historia que nos conmovió profundamente y nos hizo reflexionar. Estaba usando el desodorante Starling —como todos los días— y notó un bulto en el pecho al aplicárselo. Gracias a este autoexamen —realizado de forma incidental y algo involuntaria—, fue posible intervenir de inmediato y, afortunadamente, todo salió bien. Desde entonces, el desodorante —aunque sea solo un cosmético— ha adquirido aún mayor valor e importancia para nosotros. Además de su función habitual, ha adquirido una función que nos recuerda algo importante: realizar un autoexamen de mamas. Y aunque aplicar desodorante con los dedos es una actividad cotidiana en la que ni siquiera pensamos, solo se necesita un poco de atención extra y unos pocos movimientos bien ejecutados para convertirla en algo importante: una confirmación de tu salud. Recuerda, un autoexamen no tiene por qué hacerse en un ambiente de tensión o miedo; es simplemente una forma de... confirmar tu salud regularmente. Para comprobar que todo está bien. Así que, si ya te aplicas desodorante en las axilas, ¿por qué no dedicarle un poco más de tiempo a tu cuerpo? Y aunque lo ideal (para todas :)) sería usar desodorante a diario, un autoexamen con cuidado y la técnica adecuada debería realizarse una vez al mes. Es buena idea designar un día específico para esto y repetirlo periódicamente, hasta que se convierta en un hábito (saludable). Consigue un desodorante para ti, tu hermana, tu madre, una amiga o cualquier otra mujer cercana. ¡Y hazte un chequeo!
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