Anillo vibrador para erección, 1 unidad.
El anillo para pene Satisfyer Powerful One, fabricado con silicona respetuosa con el cuerpo, aumenta la resistencia y retrasa la eyaculación. Además, las potentes vibraciones, que se pueden controlar a través de la aplicación, estimulan a ambos miembros de la pareja por igual.
- Compatible con la aplicación gratuita Satisfyer, disponible para iOS y Android
- Hecho de silicona médica suave y respetuosa con la piel
- También se puede usar sin la aplicación
- Placer para solteros y parejas
- Vibraciones extra potentes y profundas
- Resistente al agua (IPX7)
- Programas predeterminados personalizables
- Variedad infinita de programas en la aplicación
- Funcionamiento silencioso
- Batería de iones de litio
- Cable de carga USB magnético incluido
- Fácil de limpiar
- 10 programas de vibración
Satisfyer Powerful One: Anillo para el pene controlado por la aplicación
El Powerful One proporciona mayor durabilidad y retrasa la eyaculación durante las relaciones sexuales. El anillo está hecho de silicona suave y respetuosa con la piel y se adapta de forma flexible al pene. Este efecto de detención sanguínea mejora tu erección, para que puedas experimentar un placer increíble. Durante el coito, Powerful One te deleita a ti y a tu pareja con vibraciones potentes, que puedes controlar no solo con el botón One Touch, sino también a través de la aplicación gratuita Satisfyer Connect. Además del control remoto, ofrece infinidad de funciones, como crear tus propios programas de vibración basados en sonidos ambientales o una lista de reproducción de Spotify. ¿Qué más puede hacer Satisfyer Powerful One? Gracias a su acabado impermeable (IPX7), Satisfyer Powerful One es el compañero perfecto para el baño y la ducha. Si el dispositivo se queda sin batería, las baterías integradas se pueden recargar fácilmente con el cable USB incluido. Después de usarlo, el anillo se puede limpiar con agua tibia y un poco de jabón suave, y luego, para una higiene perfecta, rociarlo con un desinfectante para juguetes sexuales.
Comentario